Los perros de asistencia desempeñan un papel fundamental en el apoyo a la independencia de muchas personas, ayudando a quienes son ciegos, sordos o padecen afecciones crónicas de salud como diabetes, autismo o ansiedad. Estos perros bien adiestrados proporcionan una ayuda y una compañía inestimables, facilitando la vida cotidiana de sus guías.
Aunque a muchos amantes de los perros les apetece saludar o acariciar a los perros que ven en público, es importante respetar a los perros de asistencia cuando están trabajando. Distraer o molestar a un perro de asistencia en servicio puede interferir con su trabajo y afectar a la seguridad de su guía. Esta guía ofrece las normas de etiqueta esenciales para garantizar que tratas a los perros de asistencia y a sus guías con amabilidad y respeto en la calle.
Los perros de asistencia en servicio suelen llevar un arnés o chaleco claramente identificado que indica su estado de trabajo. Esto indica al público que evite interactuar con el perro y que permita al guía moverse con seguridad. Cuando el arnés está quitado, el perro puede estar descansando o jugando como cualquier otra mascota.
Busca siempre esta señal visual y da por sentado que el perro está trabajando si lleva su arnés o chaleco. Esto ayuda a evitar distracciones accidentales que podrían interrumpir la concentración del perro o su capacidad para ayudar a su guía.
Antes de convertirse en perros de asistencia completamente formados, los cachorros pasan aproximadamente un año con familias de acogida para acostumbrarse a diferentes entornos y situaciones sociales. Estos cachorros pueden llevar collares o correas especiales para identificarlos como perros en formación.
Si ves a un cuidador de cachorros descansando, es aceptable preguntar educadamente si puedes acariciar al cachorro o charlar brevemente. Estas interacciones sociales positivas y tranquilas ayudan al desarrollo del cachorro. Sin embargo, respeta el espacio del cuidador y evita tratar al cachorro como una atracción turística.
Si quieres interactuar con un perro de asistencia, habla siempre primero con el guía. Esta cortesía básica respeta su derecho a gestionar la atención y el comportamiento de su perro según sus necesidades.
Muchos guías estarán encantados de responder preguntas sobre el adiestramiento, el nombre o la función de su perro si tienen tiempo. Pero recuerda que algunos guías pueden estar ocupados o con prisa, y es importante no ser insistente ni intrusivo.
Nunca toques ni acaricies a un perro de asistencia en servicio sin el permiso explícito del guía. Del mismo modo, no ofrezcas premios, ya que esto puede distraer al perro o interferir con su adiestramiento y sus funciones.
Si el guía no da su permiso, acepta su decisión con educación y sin ofenderte. Mantener al perro concentrado es esencial para la seguridad tanto del perro como del guía.
Aprovecha los encuentros con perros de asistencia como momentos educativos para los niños. Explícales el importante trabajo que realizan estos perros y por qué es esencial no molestarlos ni distraerlos mientras trabajan.
Ensenales a comportarse con calma y respeto, y ayúdales a entender cómo se desenvuelven en el mundo las personas con discapacidad sensorial. Esta conciencia fomenta la empatía y promueve actitudes responsables hacia los perros de asistencia y sus guías.
Los perros de asistencia, como todos los perros, necesitan ejercicio y socialización cuando están fuera de servicio. Cuando veas a un perro de asistencia jugando o descansando, está bien tratarle como a cualquier otro perro.
Sin embargo, cuando el perro de asistencia esté trabajando, asegúrate de que tu perro está bien controlado y no molesta ni distrae al perro de asistencia. Este respeto ayuda a mantener la concentración del perro de trabajo y evita encuentros estresantes.
Siguiendo estas pautas, apoyas las interacciones responsables con las mascotas y ayudas a mantener el importante trabajo que realizan los perros de asistencia para mejorar la calidad de vida de sus guías. Recuerda que los perros de asistencia y sus guías agradecen el respeto, la paciencia y la comprensión del público.