El olfato de los perros es uno de sus sentidos más impresionantes. Los perros tienen hasta 300 millones de receptores olfativos en sus narices, en comparación con los aproximadamente 6 millones que tienen los humanos. Aquí te presentamos seis datos fascinantes sobre el olfato de tu perro que probablemente no conoces.
Los perros tienen la capacidad de detectar ciertos cambios químicos en el cuerpo humano que pueden indicar la presencia de enfermedades. Los perros han sido entrenados con éxito para detectar el cáncer, la diabetes y ciertos trastornos de convulsiones, entre otras condiciones. Esto ha llevado al creciente uso de perros de detección médica.
Los perros tienen hasta 300 millones de receptores olfativos en sus narices, en comparación con los aproximadamente 6 millones que tienen los humanos. Esto significa que los perros son capaces de detectar olores que son completamente indetectables para nosotros. La capacidad de rastreo de los perros es tan impresionante que pueden seguir un rastro de olor de varios días de antigüedad.
El cerebro de un perro tiene una parte mucho más grande dedicada al procesamiento del olfato que el cerebro humano. De hecho, el área del cerebro de un perro dedicada al procesamiento del olfato es 40 veces mayor que la de un humano. Esto le permite a los perros percibir el mundo a través de una imagen olfativa detallada, similar a cómo los humanos perciben el mundo a través de la vista.
Los perros también tienen un segundo órgano olfativo, el órgano vomeronasal, que se utiliza para detectar feromonas. Este órgano es especialmente sensible a los compuestos químicos que se encuentran en la orina y otras secreciones corporales de otros animales.
Al igual que el olfato humano puede ser temporal mente afectado por olores fuertes, el olfato de un perro también puede ser perjudicado por ciertos olores intensos. Los perfumes fuertes, los productos de limpieza y otros olores intensos pueden sobresaturar los receptores olfativos de un perro y dificultar su capacidad de detectar otros olores.
A diferencia de muchos otros sentidos, el olfato de los cachorros está completamente desarrollado desde el momento del nacimiento. De hecho, el olfato es el primer sentido que los cachorros utilizan para localizar a su madre y a sus hermanos.